Campus de Aprendizaje Profesionales de la Salud

La felicidad es una fuente de salud. En este día te comparto  12 actividades, probadas científicamente que  aumenta tu nivel de felicidad.

Hace pocos años que se ha estatuido el 20 de marzo como “Día de la Felicidad”. Y ya va recordándonos  no solo que la  Felicidad es posible, sino también  que  tenemos capacidad y posibilidad de cultivarla.

Aunque sea polémico  definirla,  si escuchas  allá  a lo interno tendrás tu propia medida, y puedes reconocerla.

Cuando conocí  la psicóloga  Sonja Lyubomirsky, Profesora de psicología Universidad de California pude  apreciar su aporte al tema.

De su libro, “La ciencia de la felicidad”, el  profesor Martin Seligman, el padre  de la Psicología Positiva,y director del Departamento de Psicología de la Universidad de Pensilvania afirmaba es “el lugar adecuado para buscar un consejo científico sobre cómo ser más feliz”.

Y hoy ya no cabe duda que podemos cultivar la felicidad,  aprender a  desarrollarla, sino también  sobre sus enormes beneficios   para la salud, y nuestro aporte de valor.

A mi modo de ver, el contexto sanitario, si bien alberga situaciones dolorosas, s a veces,  en un alto por ciento, genera aprendizaje,  Crecimiento y estados de bienestar

La autora  en una aproximación al término  no siempre fácil de definir decía: ““Uso la palabra felicidad para referirme a la experiencia de alegría, satisfacción o bienestar positivo, combinada con la sensación de que nuestra vida es buena, tiene sentido y vale la pena” (Sonja Lyubomirsky)”

Y  tu aporte  de valor  como profesional  tiene mucho que ver con ese uso que propone la autora.

En ocasiones, cuando he compartido con profesionales  sanitarios  sobre la felicidad  en el contexto sanitario, variados temas salen, mediados por el ángulo de percepción.

Así que hoy,   tomo de este mencionado libro, 12 actividades que la autora  va comentando con argumentos científicos  y su  impacto en la felicidad percibida, y o generada.

Aquí van  esas Actividades para experimentar  la felicidad

  1. Expresar gratitud. Pensar / actuar desde la gratitud pone en otra vibración. Recordemos que todo a lo que le prestamos atención crece.
  2. Cultivar el optimismo. Interpretar el mundo desde una perspectiva más positiva y generosa es útil, no solo para apreciar  un abanico mayor de oportunidades, posibilidades de abordaje, sino también para sacar partido  a la  opción allí donde sean más reducida la maniobra.
  3. Evitar pensar demasiado y evitar la comparación social. Se refiere sobre todo a aquello que  no te deja avanzar. Enfocarse en la solución, tomar decisiones y elevar el estándar personal que den cuenta del  propio crecimiento.
  4. 4. Practicar la amabilidad. Los estudios de Lyubomirsky señalan que ser generosos y atentos con los demás, un solo día a la semana, hizo felices a las personas, es decir, experimentaron un incremento de su felicidad.
  5. Cuidar las relaciones sociales. Somos seres sociales. Nuestras relaciones no solo pueden ser predictores de niveles de felicidad, sino también ya sabes su impacto en la salud.
  6. Desarrollar estrategias para afrontar. Afrontar es lo que hacemos para aliviar el dolor o el estrés provocados por un acontecimiento y en cualquier caso salir reforzado del mismo ( resiliencia).
  7. Aprender a perdonar. Los estudios indican que las personas a las que se les animaba a perdonar manifestaban una disminución de sus emociones negativas y un aumento de su autoestima y esperanza.
  8. “Fluir más”. Esta noción definida por M. Csikszentmihalyi  como un estado de ensimismamiento y de concentración intensos en el momento presente, de manera que la actividad que realizas es un desafío y es apasionante.
  9. Saborear las alegrías de la vida. Festejar las buenas noticias o permanecer abierto a la belleza y la excelencia, permiten incrementar nuestra felicidad.
  10. Comprometerte con tus objetivos. Tener metas claras, y esto es aplicable también a la salud, es un factor no solo de resiliencia, sino de sentido  a lo que haces, para qué y cómo lo haces., además que concentra y dirige la atención…
  11. Practicar la religión y la espiritualidad. Cultivar la espiritualidad y el sentido religioso- para los practicantes,  no solo  conecta y da sentido, sino también ayuda a afrontar situaciones difíciles, aumenta la esperanza y la percepción de felicidad. Seguramente habrás apreciado que situaciones de salud complejas  posibilitan  apreciar  el valor de lo  efímero, del  momento presente que es el que realmente tenemos…
  12. Ocuparte de tu cuerpo: meditación, actividad física y comportarse como una persona feliz. Es curioso que se ha demostrado que no solo es importante  expresar nuestra felicidad interior, sino que comportarse como una persona feliz  aumenta la experiencia de felicidad.

Llegado a este punto, te animo a comentar más abajo, alguna anécdota al respecto. Y  ¿Cuál de estas actividades sería más oportuno desarrollar en el contexto sanitario hoy? ¿Para qué?

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¡Feliz día!

Un cordial saludo,

Rosalia Peña Sarmiento

info@rednovasalud.com

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